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¿Qué relación tuvo Fernán Caballero con Dos Hermanas?

Imagen ABC

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Descubrir la figura de Cecilia Bölh de Faber y darla a conocer entre los escolares es el objetivo que se ha marcado la delegación de Educación del Ayuntamiento de Dos Hermanas durante esta semana para conmemorar el Día del Libro. Y es que, la vida de esta mujer, conocida por el sobrenombre de Fernán Caballero con el que firmaba sus libros, estuvo vinculada a la ciudad nazarena durante un tiempo, allá por el siglo XIX, precisamente en una época que supuso un revulsivo cultural para Dos Hermanas.

De padre alemán y madre española, Cecilia Bölh nació en Suiza y pasó gran parte de su infancia en Alemania. En su juventud, se trasladó a España, a la ciudad de Cádiz, donde permaneció unos años, tras casarse por primera vez y enviudar al poco tiempo. Su conexión con Dos Hermanas, sin embargo, comenzará cuando contrajo matrimonio con su segundo marido, el aristócrata sevillano Francisco Ruiz del Arco, con quien vivirá entre Sevilla y la ciudad nazarena.

En este periodo, entre 1822 y 1835, la escritora –que adopta el seudónimo de Fernán Caballero por el nombre de un municipio de Ciudad Real- vivió una de sus épocas más felices, pasando largas temporadas en la ciudad nazarena, en la Hacienda de la Mina Chica, lo que le permitía impregnarse de las tradiciones y formas populares de sus gentes, para luego utilizarlas en sus obras. Es el caso de «La Familia Alvareda», donde cuenta un hecho acontecido en Dos Hermanas.

Tras la muerte de su segundo marido, en 1835 la escritora dejará de frecuentar la ciudad. Un par de años más tarde, se casa por tercera vez con Antonio Arrom de Ayala, aunque los problemas económicos de éste hacen que en 1863 acabe suicidándose. Los siguientes años los pasará ya en Sevilla, donde la reina Isabel II y los duques de Montpensier le ofrecen una vivienda en el Patio de las Banderas del Alcázar de Sevilla. Sin embargo, con la revolución de 1868 se vería obligada a marcharse de este inmueble para trasladarse a otro punto, hasta el final de sus días en 1877.

Su aportación a Dos Hermanas está vinculada también con la Romería de Valme ya que propició que los Duques de Montspensier conocieran la tradición fernandina y se interesaran por la restauración del pendón ofrecido a la Virgen por el rey San Fernando y, posteriormente, por recuperar la ermita de Cuarto.

En Dos Hermanas, una calle del centro lleva su nombre y una placa de bronce en la histórica torre mirador de la calle Real Utrera recuerda el sitio de su residencia. El festival de teatro y un colegio llevan también su nombre en homenaje a su figura.

Vía | ABC Sevilla

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